¿Por qué se airea el vino?

Eva Pizarro

Sumiller en restaurante Fierro y formadora en Tandem Gastronómico.

Descubre con nosotros qué es la aireación, cuál es el mejor recipiente para hacerla y por qué se practica con el vino. ¡No te lo pierdas!

La aireación del vino consiste en exponer el vino al contacto con el aire que, al entrar en contacto de forma más directa con el oxígeno del aire, conseguimos que se modifiquen sus aromas.

¿cómo aireamos el vino?

Los vinos pasan un periodo más o menos largo, en función de si hablamos de un vino joven o un vino con años, encerrados en la botella en un ambiente reductivo, es decir, en ausencia de oxígeno. Un proceso necesario para la formación de ciertos aromas en los vinos, pero que también puede provocar la aparición de aromas desagradables o que el vino se muestre muy cerrado, poco expresivo.

Igual que cuando pelamos una manzana a los pocos minutos se empieza a oxidar y su color se torna marronáceo, cuando exponemos el vino al contacto con el aire, se producen unas reacciones químicas similares, se empieza a oxidar. Esta oxidación produce la proliferación de ciertos aromas positivos que podían estar dormidos tras ese tiempo en botella.

Es un proceso sencillo y fácil para todos. Consiste en trasvasar el vino de la botella al decantador que hayamos escogido.

¿es lo mismo airear que decantar?

Existen diferentes modelos de decantadores y la función de cada diseño viene determinada por el vino que vamos a decantar. Si el vino muestra algún aroma desagradable, como a cerrado, debemos decantarlo para ver si es la solución. También si vemos que el vino está poco expresivo, es decir, si muestra pocos aromas, pues la decantación nos ayudará a acelerar esa oxidación que pondrá en primer plano los aromas buscados.

El proceso de airear y decantar es similar, con algunas diferencias y con finalidades distintas. Los vinos jóvenes con cuerpo suelen necesitar una aireación, para acelerar el contacto con el oxígeno. Esto lo conseguimos jarreando el vino a un decantador o a una jarra que podamos tener en casa.

Si hablamos de vinos viejos, con largas crianzas o mucho tiempo en botella, la aireación debe ser muy delicada ya que una exposición excesiva al aire podría deteriorar los complejos aromas que ya ha desarrollado el vino. La finalidad de decantar estos vinos suele ser eliminar los posibles posos, residuos sólidos que se forman durante el envejecimiento. Para ello, es aconsejable un decantador pequeño, que no exponga tanta superficie del vino al aire y tener mucha precaución durante el trasvase para detectar cuando aparecen los posos y detener el trasvase,dejando el vino libre de cualquier partícula.

Aquí os dejamos otros enlaces relacionados, donde podréis descubrir mucho más sobre este tema:

https://labodega.consum.es/se-decantan-todos-los-vinos

https://labodega.consum.es/la-bodega-en-casa2